Tras el récord histórico notificado la semana pasada de 50.030 infectados de COVID en 24 horas en la Argentina, autoridades sanitarias y especialistas coinciden en que el país ya alcanzó los 100 mil casos y que, incluso, lo superaría, dada la gran cantidad asintomáticos o personas con síntomas leves.

Por la velocidad que tomó la tercera ola, es una incógnita todavía cuál podría ser el valor máximo de contagios que podría sumar.

“Ómicron se impuso en menos tiempo de lo pensado”, sostuvo Jorge Geffner, profesor titular de la Cátedra de Inmunología de la .

En ese contexto, con más de 44.000 casos y un 47% de positividad informados ayer, el experto sostuvo que hay entre 80.000 y 90.000 casos. “Estamos por lo menos en el doble de los casos informados con esa positividad tan alta. En la facultad tuvimos planillas con hasta un 65% de positividad. Así que si me preguntan si estamos más cerca de los 50.000 o de los 100.000 casos, mi opinión es que estamos más cerca de los 100.000”, postuló.

En el laboratorio de la Facultad de Medicina de la UBA analizan unos 1500 hisopados diarios que provienen de la ciudad y el Gran Buenos Aires. Con un kit pueden diferenciar si un positivo se trata de delta o de ómicron, sin la complejidad del análisis genómico. Hace un mes y medio, todo era delta. Hace dos semanas, irrumpió ómicron en una pequeña serie de muestras seleccionadas y representativas, principalmente de la ciudad de Buenos Aires. La semana pasada, repitieron el estudio y en 40 muestras de la Capital el 90% era ómicron, según explicó Geffner.

“Es un universo reducido, pero válido. En la ciudad y la provincia, la variante predominante es ómicron. En Córdoba sucedió lo mismo. Lo que llama un poco la atención es que, al analizar Europa y Estados Unidos, el desplazamiento no fue igual: todavía coexisten delta y ómicron. Acá, ómicron desplazó totalmente a delta, lo que nos hace más parecido a lo que sucedió en África”, agregó.

Ayer, el Ministerio de Salud de la Nación notificó que las provincias reportaron otros 44.396 positivos con 93.121 testeos en el día y n un promedio de 71 mil en la última semana. En las próximas semanas habrá que ver cómo evolucionan dos curvas paralelas, la de internaciones y la de decesos, como para empezar a conocer el impacto real de los contagios.

“Todavía creemos que no hemos llegado al pico, las Fiestas seguramente tendrán un impacto en el número de casos, que lo veremos esta semana”, dijo en la víspera Sonia Tarragona, jefa de Gabinete de la cartera sanitaria, durante una entrevista radial.

Asimismo, la funcionaria mencionó que la proporción de enfermedad grave o internaciones sigue siendo menor que en otras olas. Lo atribuyó a la vacunación, aunque no hay datos oficiales sobre cómo evoluciona este rebrote que arrancó con predominancia de delta y avanza impulsado por ómicron en los distritos que lo monitorean.

Según consignó La Nación, en el Gobierno no hay por el momento una previsión de qué magnitud podría alcanzar esta ola.

“En la pandemia, el número por el que siempre se tenían que multiplicar los casos era de 3, de acuerdo con datos de la ciudad de Buenos Aires. Hoy, ese coeficiente debe ser de entre 5 y 7 de todas las pruebas por PCR positivas del día”, indicó Roberto Debbag, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica.

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